Uno quiere dejar un mensaje en la luneta trasera del auto y, en el proceso, olvida todo lo aprendido en ortografía y gramática durante el colegio.
Cabe decir, más que nunca, que al menos lo intentaron...
Blog de Emepol: Cine, música, delirios, opinión, medios, noticias y un poco de todo.
Mostrando las entradas con la etiqueta por la calle. Mostrar todas las entradas
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lunes, octubre 15, 2012
jueves, agosto 30, 2012
Esas motos que van a cero
Imagen capturada hace un par de meses un día hábil en plena peatonal Reconquista del centro porteño...
Pregunta... ¿Qué era lo que no se podía hacer?
Pregunta... ¿Qué era lo que no se podía hacer?
martes, agosto 21, 2012
Drogas, ¿para qué?
Una vieja compañera de facultad compartió esta joyita en su muro de Facebook, tomado del blog "La dimensión argentina":
Esta imagen es uno de esos casos que ilustran perfectamente la falta de criterio a la hora de hacer un letrero. ¿Qué pretende la gente que anuncia? ¿Que dejemos de drogarnos y que nos podamos recuperar? ¿O que dejemos de recuperarnos para así comenzar a drogarnos?
Esta imagen es uno de esos casos que ilustran perfectamente la falta de criterio a la hora de hacer un letrero. ¿Qué pretende la gente que anuncia? ¿Que dejemos de drogarnos y que nos podamos recuperar? ¿O que dejemos de recuperarnos para así comenzar a drogarnos?
jueves, marzo 29, 2012
Séver la odnum
Cartel encontrado alguna vez por la calle...
Al ver este tipo de carteles uno se preocupa por el hecho de en manos de quiénes dejamos el arte de la colocación de publicidad en vía pública. ¿Nadie de los que colocaron el mismo se dio cuenta de cómo iba quedando?
Al ver este tipo de carteles uno se preocupa por el hecho de en manos de quiénes dejamos el arte de la colocación de publicidad en vía pública. ¿Nadie de los que colocaron el mismo se dio cuenta de cómo iba quedando?
martes, enero 10, 2012
Extraños en la noche
Devolvé la bolsa, ¡Devolvé!
Devolvé la bolsa, ¡Devolvé!
Devolvele a Huguito su generosidad.
Bersuit Vergarabat
Devolvé la bolsa, ¡Devolvé!
Devolvele a Huguito su generosidad.
Bersuit Vergarabat
Lo ví el otro día por la noche y me llamó la atención.
Cuando llegué a casa Mi Esposa estaba bañándose, o hablando por teléfono (no recuerdo) y pasó y olvidé comentárselo. Hoy, viendo unas filmaciones de un operativo, mi memoria recuperó el sector perdido y me acordé nuevamente del hecho curioso.
Se trató de algo que me llamó poderosamente la atención. Yo había sacado a pasear a Helena (nuestra pichicha), y estaba por cruzar el paso peatonal que atraviesa la vía en la calle que cruza la vía. Por la calle, veo que un chico con una moto de delivery detiene su marcha. Nada raro, probablemente iría a dejar pizza, empanadas, pollo o lo que sea (la cantidad de comidas que se entrega por delivery ha aumentado mucho en estos últimos años).
Cruzo el laberinto de un lado, paso las vías, paso por el otro laberinto. Comienzo a andar por la parte de pasto que recorre la vía pegada a la calle paralela a la vía, lugar que suelo denominar como "Vuelta del Perro".
Mientras Helena buscaba un lugar para hacer lo que Stephen King llama the poop dance, miro al costado. Veo al muchacho anteriormente nombrado caminando al borde de la vía pero por adentro. Por los pastizales que están ahí a dos metros de los rieles.
Mira, agarra una bolsa tipo supermercado, y se vuelve. La coloca en la parte de atrás de la moto, y parte raudo a otro destino.
Parece que, por lo visto, más que delivery, hacía recievery.
miércoles, agosto 24, 2011
La casa cercana al Unicenter
¿Cabeza duras? ¿Una cuestión de resistencia? ¿De aguante? ¿De raíces?
Difícil determinar la razón...
Todo aquel que vaya al Unicenter Shopping (Martínez) e ingrese por el lado de la calle Edison podrá notar algo curioso. El shopping abarca una ENORME manzana, y sobre ese lado hay una pequeña estación de servicio (conectada también con el estacionamiento de Unicenter) y, al lado, solita, una casa.
Ahí, sola, en medio de la manzanota unicentera, con muros de ligustrinas marcando sus límites, lugar para dos o tres autos y hasta un pequeño jardín a la entrada.
Y es que hay casas enfrente, de ambas puntas del shopping. Pero en el mismo terreno, solamente ésta.
Si uno se pone a pensar, es más que curioso. Una casa sola, en medio de la vorágine. Por un lado, está el problema de la superpoblación que suelen tener dichos lugares en períodos de vacaciones o vísperas de fiestas o eventos comerciales (día del niño, del padre, del hijo, del primo tercero o del amigo del vecino del amigo, por ejemplo). Por el otro lado, tienen la ventaja de que a metros tienen todos los servicios, cine, etc., sin preocuparse porque muy de noche el colectivo suele tardar un par de añitos.
El otro gran problema es que si un día ellos o los herederos de los dueños deciden vender la casa, será difícil saber si alguien desea comprar una casa con esas características.
Dicen los que saben que a los dueños de la casa, la gente de Unicenter les ha ofrecido grandes sumas de dinero para comprarles el terreno, y han recibido negativas.
Realmente curioso, lo de la casa cercana al Unicenter.
Difícil determinar la razón...
Todo aquel que vaya al Unicenter Shopping (Martínez) e ingrese por el lado de la calle Edison podrá notar algo curioso. El shopping abarca una ENORME manzana, y sobre ese lado hay una pequeña estación de servicio (conectada también con el estacionamiento de Unicenter) y, al lado, solita, una casa.
Ahí, sola, en medio de la manzanota unicentera, con muros de ligustrinas marcando sus límites, lugar para dos o tres autos y hasta un pequeño jardín a la entrada.
Y es que hay casas enfrente, de ambas puntas del shopping. Pero en el mismo terreno, solamente ésta.
Si uno se pone a pensar, es más que curioso. Una casa sola, en medio de la vorágine. Por un lado, está el problema de la superpoblación que suelen tener dichos lugares en períodos de vacaciones o vísperas de fiestas o eventos comerciales (día del niño, del padre, del hijo, del primo tercero o del amigo del vecino del amigo, por ejemplo). Por el otro lado, tienen la ventaja de que a metros tienen todos los servicios, cine, etc., sin preocuparse porque muy de noche el colectivo suele tardar un par de añitos.
El otro gran problema es que si un día ellos o los herederos de los dueños deciden vender la casa, será difícil saber si alguien desea comprar una casa con esas características.
Dicen los que saben que a los dueños de la casa, la gente de Unicenter les ha ofrecido grandes sumas de dinero para comprarles el terreno, y han recibido negativas.
Realmente curioso, lo de la casa cercana al Unicenter.
El estacionamiento del Unicenter en un día de mucha concurrencia y atrás, la famosa casa.
miércoles, julio 20, 2011
Calles
Mas allá de que, por lo visto, el tipo está cruzando por una senda peatonal sin semáforo, es realmente llamativo este cruce:
A eso hay que añadirle rotondas como ésta: http://youtu.be/XR0yUrDYnUU, que hacen de Saigón (o al menos de ciertas zonas) un lugar donde el tránsito hace que Buenos Aires parezca un respiro.
Ahora, eso sí, para que sepamos y apliquemos. Si nos fijamos bien, entre medio de todo el tránsito, todos los conductores de motos así como sus acompañantes, llevan casco. Y en la cabeza, no como complemento del brazo.
A eso hay que añadirle rotondas como ésta: http://youtu.be/XR0yUrDYnUU, que hacen de Saigón (o al menos de ciertas zonas) un lugar donde el tránsito hace que Buenos Aires parezca un respiro.
Ahora, eso sí, para que sepamos y apliquemos. Si nos fijamos bien, entre medio de todo el tránsito, todos los conductores de motos así como sus acompañantes, llevan casco. Y en la cabeza, no como complemento del brazo.
lunes, mayo 09, 2011
jueves, marzo 31, 2011
Al repalazo
Mas de una vez me he quejado (incluso por este espacio) de los que usan sus celulares como medio de propagación masiva de sus caprichos musicales. O sea, que andan usando el speaker del aparato en lugar de los auriculares, especialmente en medios de transporte públicos. De esta forma obligamiento al resto de lo s mortales a oir la música que ELLOS desean. Pero lo visto ayer en el tren supera todo tipo de calificación.
O sea. .. directamente descartaron el parlantito del celular y se pusieron uno externo para regocijo de los sufridos compañeros de vagón.

O sea. .. directamente descartaron el parlantito del celular y se pusieron uno externo para regocijo de los sufridos compañeros de vagón.
sábado, diciembre 18, 2010
Estacioná como quieras
Hay gente que estaciona en doble fila, desaprensivos que invaden la rampa para discapacitados, etc.
Pero lo de este tipo, no sé en qué categoría colocarlo.
En una cuadra de Almagro donde todo el mundo estaciona en forma paralela a la vereda, al loco se le dió por ponerse en un pseudo 45 grados, porque sí, porque le daba fiaca, porque debía ir al baño y se hacía encima o la excusa que quieran inventar:
Pero lo de este tipo, no sé en qué categoría colocarlo.
En una cuadra de Almagro donde todo el mundo estaciona en forma paralela a la vereda, al loco se le dió por ponerse en un pseudo 45 grados, porque sí, porque le daba fiaca, porque debía ir al baño y se hacía encima o la excusa que quieran inventar:
jueves, octubre 14, 2010
The calculation
En un reciente artículo, Podeti hablaba sobre las "habilidades" que uno puede practicar como usuario habitual del transporte público.
Con respecto a ellas, el "ubiquing" puede ser la que menos práctica requiere. Sin embargo, tiene sus vericuetos. Especialmente en el subte, donde los modelos de vagones (al menos acá en Buenos Aires) difieren según la línea e incluso, líneas como la "C", tienen 2 ó 3 tipos de trenes diferentes.
Sí es útil lo que podríamos llamar el "ubiquing inverso", que es el calcular en qué vagón y/o puerta ubicarse para que, al bajar, uno esté lo más cerca posible de la escalera mecánica.
El "chaining" es más complicado, hace falta un timing impresionante, por no decir un ojete a prueba de todo en muchas ocasiones. Sin embargo, a veces funciona. Incluso mejor de lo esperado.
Eso fue lo que pasó un día en que viajando en la línea 65, estaba por bajar para hacer combinación con el 168 para volver al bajo de San Isidro, donde vivía en aquellos tiempos. Ya estaba dirigiéndome raudo a la puerta para descender, cuando veo por el enorme ventanal trasero del bondi que a unos metros atrás se acercaba un 168. Yo, temeroso de perderlo, especialmente teniendo en cuenta que al oscurecer, la frecuencia de esta última línea es bastante azarosa (de día, a veces también).
Dicho esto, empecé a hacerle señales con la perdida esperanza de que el chofer me viera y que además, pudiera comprender que mis gesticulaciones querían indicar algo así como "Quiero bajarme de este bondi en la parada y tomar el tuyo, porque no quiero esperar una eternidad".
Milagrosamente, funcionó. El señor cientosesentayochero asintió con la cabeza, y en un rápido "chaining" me bajé de uno y en un periquete ya estaba viajando en el otro.
Lo que se dice una verdadera coordinación.
Con respecto a ellas, el "ubiquing" puede ser la que menos práctica requiere. Sin embargo, tiene sus vericuetos. Especialmente en el subte, donde los modelos de vagones (al menos acá en Buenos Aires) difieren según la línea e incluso, líneas como la "C", tienen 2 ó 3 tipos de trenes diferentes.
Sí es útil lo que podríamos llamar el "ubiquing inverso", que es el calcular en qué vagón y/o puerta ubicarse para que, al bajar, uno esté lo más cerca posible de la escalera mecánica.
El "chaining" es más complicado, hace falta un timing impresionante, por no decir un ojete a prueba de todo en muchas ocasiones. Sin embargo, a veces funciona. Incluso mejor de lo esperado.
Eso fue lo que pasó un día en que viajando en la línea 65, estaba por bajar para hacer combinación con el 168 para volver al bajo de San Isidro, donde vivía en aquellos tiempos. Ya estaba dirigiéndome raudo a la puerta para descender, cuando veo por el enorme ventanal trasero del bondi que a unos metros atrás se acercaba un 168. Yo, temeroso de perderlo, especialmente teniendo en cuenta que al oscurecer, la frecuencia de esta última línea es bastante azarosa (de día, a veces también).
Dicho esto, empecé a hacerle señales con la perdida esperanza de que el chofer me viera y que además, pudiera comprender que mis gesticulaciones querían indicar algo así como "Quiero bajarme de este bondi en la parada y tomar el tuyo, porque no quiero esperar una eternidad".
Milagrosamente, funcionó. El señor cientosesentayochero asintió con la cabeza, y en un rápido "chaining" me bajé de uno y en un periquete ya estaba viajando en el otro.
Lo que se dice una verdadera coordinación.
martes, agosto 10, 2010
lunes, agosto 09, 2010
Tu bondi vía satélite
Lo sabemos, Google Maps (y su pariente instalable Google Earth también) es un auténtico time killer, que provoca que nos quedemos absortos chusmeando y mirando mapas, buscando lugares conocidos, chequeando cosas...
La posibilidad de que sea customizable a gusto y piaccere de los usuarios, hace que muchas personas coloquen agregados para potenciar informacion. Muy común en diarios y portales, es algo muy interesante.
Aprovechando esta posibilidad, en MasMapas han colocado un implemento fabuloso que hace que uno pueda ver en los Google Maps el recorrido de una línea de colectivo determinada.
Envíciense yendo a este link.
La posibilidad de que sea customizable a gusto y piaccere de los usuarios, hace que muchas personas coloquen agregados para potenciar informacion. Muy común en diarios y portales, es algo muy interesante.
Aprovechando esta posibilidad, en MasMapas han colocado un implemento fabuloso que hace que uno pueda ver en los Google Maps el recorrido de una línea de colectivo determinada.
Envíciense yendo a este link.
lunes, julio 26, 2010
Eventazo
Este jueves se estrena la esperada Inception en Argentina. Mientras, para matizar la espera, tenemos mañana este evento en la Facultad de Derecho:
Según se dice, habrá explosiones, implosiones y otras cositas bien FX proyectadas sobre la facu. La proyección dura algo más de 5 minutos y se repetirá cada 15, hasta las 21 horas. Ir preparado.
Según se dice, habrá explosiones, implosiones y otras cositas bien FX proyectadas sobre la facu. La proyección dura algo más de 5 minutos y se repetirá cada 15, hasta las 21 horas. Ir preparado.
miércoles, julio 21, 2010
Viendo al bondi - La saga continúa
Fría mañana la de hoy. Salía de lo de Mi Novia a esperar el consabido 168 para acercarme al trabajo. Todo aquel que se haya tomado más de una vez dicha línea sabe que es una lotería: puede pasar esperando un largo rato o pueden venir dos muy pegaditos. La cosa se complica cuando uno viaja a zona norte y ve un colectivo de la línea acercándose y resulta que es el que tiene el cartel "Saavedra", que llega sólo a Maipú y General Paz.
(Nota al margen: ¿Por qué se llama la zona Puente Saavedra? Es un cruce entre una avenida y una autopista, peor no hay un puente propiamente dicho).
Retomando: Esta mañana la cosa amaneció prometedora, ya que al llegar a la parada veo a menos de una cuadra un 168 acercarse, y para colmo de bienes, con el cartelito rojo que anuncia que va hasta San Isidro.Subo, consigo asiento al fondo, y a la altura de Belgrano R consigo un lugar mejor. La cosa marchaba de maravilla hasta que pasando Avenida Congreso el conductor se para de su asiento y nos hace un anuncio que hizo que varios nos bajáramos.
¿Qué había sucedido?
¡¡¡EL TIPO SE CONFUNDIÓ DE CARTEL!!!
¡¡¡ DEBÍA IR A SAAVEDRA Y PUSO EL OTRO CARTELITO!!!
El bondi correcto vino enseguida, pero igualmente lo hace merecedor a un ENORME cartel en la espalda que diga "NO PODÉS".
(Nota al margen: ¿Por qué se llama la zona Puente Saavedra? Es un cruce entre una avenida y una autopista, peor no hay un puente propiamente dicho).
Retomando: Esta mañana la cosa amaneció prometedora, ya que al llegar a la parada veo a menos de una cuadra un 168 acercarse, y para colmo de bienes, con el cartelito rojo que anuncia que va hasta San Isidro.Subo, consigo asiento al fondo, y a la altura de Belgrano R consigo un lugar mejor. La cosa marchaba de maravilla hasta que pasando Avenida Congreso el conductor se para de su asiento y nos hace un anuncio que hizo que varios nos bajáramos.
¿Qué había sucedido?
¡¡¡EL TIPO SE CONFUNDIÓ DE CARTEL!!!
¡¡¡ DEBÍA IR A SAAVEDRA Y PUSO EL OTRO CARTELITO!!!
El bondi correcto vino enseguida, pero igualmente lo hace merecedor a un ENORME cartel en la espalda que diga "NO PODÉS".
miércoles, junio 23, 2010
Suenan los parlantes
Prueba mejor de que los que programan la música funcional en supermercados y similares sólo se fijan en lo pegadizo y conocido que es el tema es que el otro día estaba en el Jumbo de Almagro y por los parlantes comienza a sonar "Fuck you" de Lily Allen, tema cuyo estribillo menciona varias veces dicho famoso insulto.
viernes, junio 18, 2010
Caminando por el microcentro
Están ahí. Los ves, los vemos.
Sin disimulo, esperan a hombres (solos o en grupo) que caminen sin esposa, novia, hermana, madre o amiga a su lado.
Donde más abundan es por Av. Corrientes, en plena Capital Federal. Aprovechan la noche y se colocan en alguna zona estratégica (Corrientes y Callao es una preferida) para repartir sus volantitos.
Son los "promotores" de privados donde señoritas muy atentas dan curso a las fantasías sexuales de necesitados señores a cambio de una cierta cantidad de billetes. Reparten volantes de departamentos-puteríos, por decirlo de una manera menos fina.
Y aquí es donde volvemos al punto de los hombres solos. Están estos repartidores en una esquina y cuando se acercan hombres sin compañía femenina le extienden la mano con el papelito consabido. Si hay una mujer a su lado, esconden la mano.
Recuerdo incluso que una vez se lo remarqué a mi viejo. Estábamos en un barcito por Corrientes y Libertad, esperando a que se haga la hora para ir a ver la obra teatral de Mi Novia, ahí en la galería donde está Mondo Macabro.
Sin embargo, hace poco, alguien rompió la regla. Vaya a saber si por caradurez, si por colgado o porque quería irse a su casa temprano después de volantear.
Caminábamos creo que en esta ocasión por Callao. Estaba con Mi Novia y con una amiga de ambos buscando un lugar donde comer, viendo si íbamos a L'aiglon o a otro sitio.
Yo caminaba DE LA MANO con Mi Novia, y a su lado, nuestra amiga. Cuando de repente, sin reparos ni vergüenza, uno de estos tipos simplemente extiende la mano para darme un papelito de éstos.
Es evidente que hay mucho caradura suelto hoy en día.
Sin disimulo, esperan a hombres (solos o en grupo) que caminen sin esposa, novia, hermana, madre o amiga a su lado.
Donde más abundan es por Av. Corrientes, en plena Capital Federal. Aprovechan la noche y se colocan en alguna zona estratégica (Corrientes y Callao es una preferida) para repartir sus volantitos.
Son los "promotores" de privados donde señoritas muy atentas dan curso a las fantasías sexuales de necesitados señores a cambio de una cierta cantidad de billetes. Reparten volantes de departamentos-puteríos, por decirlo de una manera menos fina.
Y aquí es donde volvemos al punto de los hombres solos. Están estos repartidores en una esquina y cuando se acercan hombres sin compañía femenina le extienden la mano con el papelito consabido. Si hay una mujer a su lado, esconden la mano.
Recuerdo incluso que una vez se lo remarqué a mi viejo. Estábamos en un barcito por Corrientes y Libertad, esperando a que se haga la hora para ir a ver la obra teatral de Mi Novia, ahí en la galería donde está Mondo Macabro.
Sin embargo, hace poco, alguien rompió la regla. Vaya a saber si por caradurez, si por colgado o porque quería irse a su casa temprano después de volantear.
Caminábamos creo que en esta ocasión por Callao. Estaba con Mi Novia y con una amiga de ambos buscando un lugar donde comer, viendo si íbamos a L'aiglon o a otro sitio.
Yo caminaba DE LA MANO con Mi Novia, y a su lado, nuestra amiga. Cuando de repente, sin reparos ni vergüenza, uno de estos tipos simplemente extiende la mano para darme un papelito de éstos.
Es evidente que hay mucho caradura suelto hoy en día.
martes, junio 15, 2010
Dormir soñando
En las ocasiones en que voy al trabajo desde la casa de Mi Novia, debo salir un "poquito" antes para cumplir con mis obligaciones cotidianas. Es lógico, el viaje Almagro-San Isidro por regla general demora un poco más que caminar 8 cuadras.
Son mañanas en las que tomo el 168 entre las 6:30 y las 6:45 de la mañana. A esa hora, es muy común ver gente que viaja dormida en el colectivo (en realidad, a toda hora uno puede ver gente dormida, pero es más común a tempranas -o tardías- horas).
Uno se imagina en algunos casos si el tipo no se va a pasar de la parada, o si ya se pasó. A más de uno le ha pasado alguna vez. Tengo alguna anécdota que un día contaré, relacionada con el regreso de una fiesta loca que incluyó viajes en colectivo hacia el otro lado, Premetro, trenes y remises. Será en otra ocasión.
Mas allá de dicho caso, por lo general, las veces que me he echado una siestita en el bondi, no me he pasado demasiado. Cuando vivía en el bajo de Acassuso, me despertaba solito a la altura de los barcitos de Libertador, a unas 10/15 cuadras de donde debía bajarme. Alguna vez me he despertado justo en la parada, saltando como un resorte recién salido de fábrica y casi arrojándome sobre el timbre. Una vez creo que me desperté en la terminal, la cual no quedaba demasiado lejos por lo que me volví caminando.
Pero la anécdota más curiosa, no me tiene a mí de protagonista, sino de particular testigo en un caso ocurrido hará unos 10 años.
Era de noche, pero no horario trasnoche. Serían alrededor de las 22 horas y yo estaba esperando el colectivo en el barrio de Belgrano, a la altura de Cabildo y Juramento. Llega el famoso 168, subo, abono mi boleto y mientras busco un asiento observo que hay una persona durmiendo como un tronco en el primer asiento.
Pasa el tiempo y el viaje, yo despierto en esta ocasión y, llegando a la consabida zona de los bares de Libertador el tipo éste se despierta, casi sobresaltado.
Recordemos que cuando me subí en Belgrano el tipo ya estaba dormido. Así, se produce el siguiente diálogo entre el pasajero dormilón y el colectivero:
PD: ¿Por dónde estamos?
C: Estamos llegando a San Isidro.
PD: Uy... ¡Yo me tenía que bajar en Plaza Once!
Si, evidentemente, debe ser uno de esos individuos que no de despiertan ni aunque les pase un tanque a medio metro.
Son mañanas en las que tomo el 168 entre las 6:30 y las 6:45 de la mañana. A esa hora, es muy común ver gente que viaja dormida en el colectivo (en realidad, a toda hora uno puede ver gente dormida, pero es más común a tempranas -o tardías- horas).
Uno se imagina en algunos casos si el tipo no se va a pasar de la parada, o si ya se pasó. A más de uno le ha pasado alguna vez. Tengo alguna anécdota que un día contaré, relacionada con el regreso de una fiesta loca que incluyó viajes en colectivo hacia el otro lado, Premetro, trenes y remises. Será en otra ocasión.
Mas allá de dicho caso, por lo general, las veces que me he echado una siestita en el bondi, no me he pasado demasiado. Cuando vivía en el bajo de Acassuso, me despertaba solito a la altura de los barcitos de Libertador, a unas 10/15 cuadras de donde debía bajarme. Alguna vez me he despertado justo en la parada, saltando como un resorte recién salido de fábrica y casi arrojándome sobre el timbre. Una vez creo que me desperté en la terminal, la cual no quedaba demasiado lejos por lo que me volví caminando.
Pero la anécdota más curiosa, no me tiene a mí de protagonista, sino de particular testigo en un caso ocurrido hará unos 10 años.
Era de noche, pero no horario trasnoche. Serían alrededor de las 22 horas y yo estaba esperando el colectivo en el barrio de Belgrano, a la altura de Cabildo y Juramento. Llega el famoso 168, subo, abono mi boleto y mientras busco un asiento observo que hay una persona durmiendo como un tronco en el primer asiento.
Pasa el tiempo y el viaje, yo despierto en esta ocasión y, llegando a la consabida zona de los bares de Libertador el tipo éste se despierta, casi sobresaltado.
Recordemos que cuando me subí en Belgrano el tipo ya estaba dormido. Así, se produce el siguiente diálogo entre el pasajero dormilón y el colectivero:
PD: ¿Por dónde estamos?
C: Estamos llegando a San Isidro.
PD: Uy... ¡Yo me tenía que bajar en Plaza Once!
Si, evidentemente, debe ser uno de esos individuos que no de despiertan ni aunque les pase un tanque a medio metro.
jueves, abril 08, 2010
Born to be fast
Una cosa que me causa gracia cuando voy manejando son los tipos que van "apurados de la vida", esquivando y zigzagueando otros automotores y siempre terminan a la misma distancia de uno.
Como la otra vez:
Hace unos días iba manejando por Lugones hacia Almagro, a la casa de Mi Novia. Pasando un poco el puente de Pampa, y teniendo en cuenta que había bastante tráfico, me voy tirando a la derecha para luego salir por Dorrego. Poco después ya iba en el carril extremo derecho. Al rato, aparece un auto manejando por la banquina a altas velocidades. En un momento, no recuerdo las circunstancias exactas, se mete en la semiautopista mencionada y comienza a circular detrás mío. Eso sí, utilizando la modalidad "me pongo a pocos milímetros del auto que está adelante para que se apure y/o se corra". Lo que no sé es por qué, si estábamos en el carril de la derecha, no se corría él para poder adelantarse como corresponde, por la izquierda.
La cosa es que finalmente consigue volver a la banquina y retoma su acelerado viaje.
Lo curioso del asunto es que al llegar a Dorrego, terminamos uno al lado del otro. Y así (metros más, metros menos) por varias cuadras. En algún momento este señor pasó un semáforo en amarillo, pero lo volvía a alcanzar debido a las condiciones del tránsito. Y es que la gente que va así tan apurada "al cuete" no suele ser previsora y observar cómo está la calle más allá de 2 o 3 metros adelante.
Finalmente, entre embotellamiento y elección errónea del carril, quedó lejos atrás. Huelga decir que en todo momento yo me mantuve dentro de las velocidades máximas y mínimas permitidas en cada ocasión (para aquellos que no saben, la mínima salvo que se exprese lo contrario es la mitad de la máxima).
Moraleja de esta historia: El estado de la ruta es más importante que la presión sobre el acelerador.
Como la otra vez:
Hace unos días iba manejando por Lugones hacia Almagro, a la casa de Mi Novia. Pasando un poco el puente de Pampa, y teniendo en cuenta que había bastante tráfico, me voy tirando a la derecha para luego salir por Dorrego. Poco después ya iba en el carril extremo derecho. Al rato, aparece un auto manejando por la banquina a altas velocidades. En un momento, no recuerdo las circunstancias exactas, se mete en la semiautopista mencionada y comienza a circular detrás mío. Eso sí, utilizando la modalidad "me pongo a pocos milímetros del auto que está adelante para que se apure y/o se corra". Lo que no sé es por qué, si estábamos en el carril de la derecha, no se corría él para poder adelantarse como corresponde, por la izquierda.
La cosa es que finalmente consigue volver a la banquina y retoma su acelerado viaje.
Lo curioso del asunto es que al llegar a Dorrego, terminamos uno al lado del otro. Y así (metros más, metros menos) por varias cuadras. En algún momento este señor pasó un semáforo en amarillo, pero lo volvía a alcanzar debido a las condiciones del tránsito. Y es que la gente que va así tan apurada "al cuete" no suele ser previsora y observar cómo está la calle más allá de 2 o 3 metros adelante.
Finalmente, entre embotellamiento y elección errónea del carril, quedó lejos atrás. Huelga decir que en todo momento yo me mantuve dentro de las velocidades máximas y mínimas permitidas en cada ocasión (para aquellos que no saben, la mínima salvo que se exprese lo contrario es la mitad de la máxima).
Moraleja de esta historia: El estado de la ruta es más importante que la presión sobre el acelerador.
lunes, marzo 29, 2010
Lerning inglish
Vía el maravilloso grupo de Facebook "Es 'yendo', no 'llendo', ¡hijos de puta!", he encontrado esta preciosidad digna de ser apreciada e imposible de ser ignorada.
Varias cosas entran en juego en esta imagen. Primero, el clásico tema de la alienación. Con toda la onda que implica escribir en un idioma foráneo, especialmente cuando es inglés, debe recalcarse que para hacerlo hay que saber utilizar dicho idioma.
Segundo: Este cartel pasó por varios ojos. El que hizo el diseño, el que hizo el ploteo, el dueño del local... ¿Nadie observó la animalada de "coofe" o la de "leyend"?
Varias cosas entran en juego en esta imagen. Primero, el clásico tema de la alienación. Con toda la onda que implica escribir en un idioma foráneo, especialmente cuando es inglés, debe recalcarse que para hacerlo hay que saber utilizar dicho idioma.
Segundo: Este cartel pasó por varios ojos. El que hizo el diseño, el que hizo el ploteo, el dueño del local... ¿Nadie observó la animalada de "coofe" o la de "leyend"?
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