lunes, agosto 04, 2008
Cómo pasa el tiempo!
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sábado, julio 26, 2008
Segundo plano
¿Qué pasó que De Angeli está medio desaparecido en estos últimos días y ya no tiene tanto espacio en los medios? Pareciera que ahora que la SRA se salió con la suya, a los pequeños y medianos productores los pusieron en el freezer... De Angelis y Buzzi, ¿habrán pisado el palito que les dejaron al alcance del pie? Mientras defendieron los intereses de los poderosos tenían mas pantalla que Tinelli, como si estuvieran haciendo "Cultivando soja por un sueño". Ahora... pasaron a décimo segundo plano. Es más noticia si Temperley contrató a un jugador de Indios Chapaleyfú como volante, que lo que digan ellos. Con el establishment, evidentemente, no se puede.
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jueves, julio 24, 2008
Qué país
Cupo recordar por estos días una definición de Gramsci: Es hegemonía cuando una clase, o fracción de una clase, logra convencer al resto de las clases, o fracciones de clase, de que sus intereses particulares son los intereses generales. Eso, exactamente eso, es lo que acaba de (volver a) consumarse en la Argentina. Pero no en la madrugada del jueves. Y ni siquiera desde marzo último, cuando en la conjunción de los desatinos gubernamentales, y el aprovechamiento de ellos por parte de la fracción gauchócrata-mediática, comenzó a tejerse el entramado que Julio Cobos coronó con la teatralización de su cinismo supremo. Esto viene y se repite desde hace más de 30 años.
Este es apenas un fragmento de un excelente artículo de Eduardo Aliverti, aparecido el lunes en Página/12, luego de lo sucedido en la madrugada del jueves pasado (debate en el Congreso y el voto final de Cleto). Recomiendo la lectura completa. Para ello, pueden dirigirse directamente aquí.
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sábado, julio 12, 2008
De palabra
El que quiera comer lomo que lo pague $80 el kilo
Sí, señoras y señores. Lo dijo el "defensor" de los intereses
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19:03
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lunes, julio 07, 2008
Coincidencias curiosas
Mirando unos dípticos sobre un ciclo de cine con películas de Los Hermanos Marx, me encontré con esta particular cita de "Plumas de caballo" (Horse feathers):
No sé lo que tienen para decir. De todas formas me es indiferente. Sea lo que sea, me opongo. Su propuesta puede ser buena, pero dejemos algo en claro. Sea lo que sea, me opongo.
No se por qué, pero de repente al leer esa vieja cita me acordé de cierto personaje de la actualidad. Alguien que últimamente ha cobrado notoriedad, preocupándose por "el pueblo", mientras disimuladamente intenta cimentar su carrera política. Más que nada, sobre sus declaraciones previas a la votación de cierta polémica ley que le haría perder un par de pesos. Aquello de que si la cosa no sale tal cual ellos quieren, vuelven a las rutas (seguramente con los consecuentes cortes y desabastecimiento). Esa especie de "será como yo digo o no será nada", con una postura que no lo hace precisamente un "ángel".
Pero no me den mucha bolilla. Es mi costumbre de empezar a relacionar cosas que, obviamente, no tienen nada que ver con nada.
martes, junio 17, 2008
Apostillas de hoy
- Sólo a nosotros se nos ocurre ir a estudiar al Coffe Store de Olivos en vísperas de un discurso presidencial.
- Llama la atención los bocinazos protestones que se escuchaban ANTES del discurso de la presidenta, como diciendo "No sé que va a decir, pero por las dudas igual me quejo".
- Es ciertamente curioso leer un apunte de un autor exageradamente peronista justo en el momento en que están transmitiendo el mensaje de Cristina por cadena nacional.
- Por cierto, me llama la atención que en dicho texto, en la parte donde se nombra a los intelectuales del peronismo no se lo nombre -a pesar de que aparece en la bibliografía consultada del autor- ni se haga referencia a Arturo Jauretche.
- ¿No es un poco exagerado y como no tiene nada que ver mezclar los bombardeos del ´55 con el conflicto campo-gobierno?
- ¿Es realmente necesaria la movilización a Plaza de Mayo?
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lunes, junio 16, 2008
Es la democracia, estúpidos
Otra inteligente nota de opinión de Mempo Giardinelli, publicada el pasado jueves en Página/12.
"ES LA DEMOCRACIA, ESTÚPIDOS"
La llamada “crisis del campo”, lejos de resolverse luego del último, mesurado discurso de la Presidenta, parece deslizarse por senderos peligrosos para la República.
Ya el país sabe que fue mentira el enfrentamiento entre dos “partes”. Hoy todos sabemos que “el campo” es, en realidad, un sector de empresarios rurales que protestan porque van a ganar menos de lo que tenían pensado. Y todos sabemos, también, que el Gobierno metió la pata, no la sacó a tiempo y sigue confundido.
Pero lo que no parece claro –y hay que evidenciar– es que lo que este conflicto puede estar esmerilando, y muy velozmente, es a la democracia misma.
No importa si la sociedad argentina se merece esto o no. Tampoco importa tanto tal o cual retención, o si el malo de la película es Néstor o es Cristina.
Acá y ahora el debate profundo es si llegamos al final de un ciclo de 25 años de democracia imperfecta y volvemos para atrás; o si mejoramos las instituciones de la Constitución Nacional para avanzar hacia una democracia más justa, eficiente y distributiva.
Hay gente humilde que repite consignas vacías porque creen creer lo que les dicen la radio, la tele y los grandes diarios. Hay los que fueron tocados en sus intereses y hay un fuerte resentimiento en otros cuya situación económica no lo justificaría. Y hay, incluso, personas con largas trayectorias progresistas en posiciones inesperadamente retrógradas.
Todos buena gente, acaso lanzados sin saberlo contra la democracia. A la que culpan de todo cuando dicen que “esto no es una democracia”. A partir de esa negación, avalan un insurreccionalismo suicida como el que ha instalado astutamente el PCR, montado a caballo de la ingenuidad política de muchos y del cretinismo de otros.
Esa confusión es gravísima, porque ignora o niega que una cosa es la democracia y otra son los malos gobiernos.
Uno puede tirar la bronca contra este o aquel gobierno, o contra todos, pero eso es criticar una gestión. Que se puede cambiar. Todo puede cambiarse dentro de la Constitución y la ley. Precisamente por eso la democracia nunca es culpable y, al contrario, es la mejor garantía de cambio.
Parece mentira tener que recordar que la democracia es la lenta construcción de convivencia que venimos haciendo desde el ’83 y que hoy nos permite mantener la serenidad, tolerando la mentira contumaz que fluye del dial y de la tele, hoy repertorio de lugares comunes, editorialización disfrazada de información y censura de las ideas diferentes.
Más allá de matices, intereses corporativos o razones económicas, lo que el sector rural está haciendo desde hace tres meses es minar las bases de esa convivencia. Acaso la mayoría de ellos no lo ve, o no lo quiere ver, pero es la democracia la que está siendo esmerilada. Por eso huelgan todas las comparaciones con piquetes y piqueteros anteriores.
Con el espejismo de un dizque “nuevo federalismo” claramente anticonstitucional, y con la renovada demonización del “Estado” que para ellos encarna el matrimonio K, enormes porciones de las clases medias y altas se tragaron la masita envenenada de “campo versus Gobierno” y con eso revivieron lo peor de la Argentina: la polarización de posiciones. La vida nacional en blanco y negro.
Algunas entidades de elite, los pools sojeros, el capital más concentrado de la agroganadería, incluso sectores protegidos dentro del mismo Gobierno K, junto a prácticas periodísticas abyectas, están carcomiendo la democracia.
Generan desaliento, liman la confianza en las instituciones, instalan la idea de caos, descontrol y “desgobierno”. Todo eso que antaño precedía a los golpes militares.
En entusiasta coro anuncian que se acabó el crecimiento; que la inflación nos fagocita; que la economía se desmorona; que las encuestas “muestran” el desprecio popular hacia los K y así siguiendo.
Incluso proclaman un desabastecimiento que ha de estar sólo en Buenos Aires –es hora de que se enteren– porque aquí en el Chaco, mientras escribo esta nota, no hay desabastecimiento de nada. Supermercados, carnicerías, verdulerías, almacenes y ferias de barrio están como siempre. La semana pasada vi lo mismo en Santiago del Estero y en Tucumán, Córdoba y Rafaela. Y anoche en Corrientes. Debemos ser marcianos entre góndolas llenas.
Tal como hicieron todos los golpes de Estado, operan sobre las clases medias. Atemorizan, amenazan, golpean. Así es como golpean. Confundiendo, golpean. Gritando como el desaforado señor De Angeli. Y mezclándolo todo: resucitados chinoístas con caceroleros de Barrio Norte; insurreccionalistas atrasados un siglo junto a la vieja oligarquía terrateniente; paisanos con gente paqueta de Barrio Norte; la correntina Pando con represores retirados de Recoleta. Todos exaltados y con escarapela.
Y con ellos, muchos chacareros verdadera y sinceramente afectados, pero con el libreto escrito por discípulos de Neustadt y Grondona.
Biblia y calefón, mondongo con dulce de leche, lo que se oculta es la soja transgénica que en casi todo el mundo se prohíbe pero aquí protegen todos, incluso el Gobierno. Y que arruina la tierra porque glifosato mata humus, y con eso no hay tutía. En Europa no se permite ni un metro cuadrado de transgénicos (salvo experimentales) y Francia acaba de cerrar incluso la importación. Pero de eso acá ni se habla y por eso es imperativo desnudar las tramas mentirosas que hoy difunden incluso los más inteligentes colegas, devenidos verdaderos dirigentes opositores.
En cuanto al Gobierno –al que voté y sin embargo cuestiono cada vez más por su torpeza y poca transparencia– se trata de defender la terminación de su mandato en 2011, para que sea sustituido, si ésa es su voluntad, por los votos del soberano. Y federalismo sí, claro, pero no más con “puebladas” inducidas.
Por eso es también un peligro que el Gobierno no reaccione. Su propia incongruencia le extravía el buen juicio y por eso no sabe ofrecerle a la sociedad una rápida salida a la emergencia; ni propone una reforma agraria surgida de un sano debate nacional como el que debe hacerse sobre retenciones, radio y televisión y derecho a la información. Por eso está el Congreso semicongelado; por eso mienten estúpidamente el índice inflacionario; y por eso junto a ministros y funcionarios que son de lujo se apuntalan otros que debieran ser corridos, por corruptos o por ineptos.
Lo peor de la Argentina ha vuelto. Junto a genuinos y heroicos chacareros, y desplazado ya el campesinado más pobre, los monstruos del pasado operan travestidos (con perdón de los travestis) en ruidoso montón.
Sólo que como esta vez se topan con una sociedad que hizo culto de la memoria, veremos quién gana. Porque en esto sí hay dos sectores: los demócratas y los “destituyentes”, como se dice ahora, conscientes o no.
Nota original: acá.
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lunes, mayo 12, 2008
Los trenes bala
En estos momentos en que las opciones parecieran ser "está todo bien con el gobierno y son los más grossos y copados del mundo" o "critico cualquier cosa que el mismo haga porque son todos una manga de ya sabés qué" es bienvenido este artículo-del cual me enteré en Fabio.com.ar- de Mempo Giardinelli (publicado hace un par de meses en el oficialista Página/12) criticando muy respetuosamente la idea de construcción del tren bala.
Los trenes bala: Carta abierta a la Presidenta CFK.
Señora Presidenta: En mi carácter de intelectual argentino que vive en el interior del país, me dirijo a usted como uno más entre millones de argentinos que la votamos en octubre pasado, pero también porque fui de los primeros en poner en duda, públicamente, la construcción del llamado Tren Bala. Lo hice desde el inicio de los anuncios, en mayo de 2007, en la revista Debate y en los diarios La Voz del Interior (Córdoba) y Norte (Resistencia). De hecho fui uno de los primeros periodistas que subrayaron la grosera contradicción que es semejante obra en un país ferroviariamente devastado como el nuestro. Por eso me sentí aludido en su duro discurso y me permito replicar con todo respeto sus afirmaciones.
Mi argumentación fue –y la reitero– que más allá de que los trenes bala (el Intercity alemán, el TGV francés o el AVE español) requieren un contexto tecnológico y sociocultural que nosotros no tenemos, en un país en el que los ferrocarriles fueron destruidos de manera vil, y donde el sistema de transporte está colapsado, no tiene sentido ejecutar obras que beneficiarán a pocos pasajeros, los más ricos de las tres más grandes ciudades argentinas. En los AVE españoles, por ejemplo, la capacidad máxima es de 329 pasajeros (38 en Primera, 78 en Preferente y 213 en Turista) y el costo del boleto Madrid-Sevilla, por ejemplo, es de entre 115 y 174 euros. Calculando un promedio de 130 euros para esa distancia (538 kilómetros), implica un costo de 24 centavos de euro por kilómetro. Si lo pasamos a $4,50 por euro, un viaje a Rosario (300 kms) costará $324. Y a Mar del Plata (400 kms) $432.
Esos precios sólo podrá pagarlos una elite. Y si acaso llegaran a ser más bajos será mediante subsidios, con lo que todos los argentinos terminaremos pagando los viajes de esa pequeña clase privilegiada.
Por eso en mis primeras críticas a estos trenes escribí que el anuncio original de que el tren bala Retiro-Rosario costaría 1320 millones de dólares (unos 4000 millones de pesos) conducía insoslayablemente a pensar que semejante masa de dinero podría invertirse –con muchísimas ventajas– en la rehabilitación de ramales que refuncionalizarían nuestro degradado sistema con vías renovadas y trenes comunes mejorados, tanto para el transporte de mercancías como de personas.
¿No sería más sensato contar con trenes de velocidad moderada como el Talgo, que corre a 120 kilómetros por hora y bien podría llegar a Bahía Blanca, Salta, Bariloche, Mendoza o Posadas, y unir al país transversalmente de manera que un misionero que va a Jujuy o Neuquén no tenga que pasar por Buenos Aires, por caso? Esto alentaría, además, una fenomenal recuperación económica en varias provincias.
No soy especialista en trenes, pero algo sé de sentido común y puedo entrever varios problemas colaterales: un tren bala exige una infraestructura de vías especial (el ancho de vías de los europeos es de 1,668 metros); electrificación integral (el AVE utiliza corriente alterna a 25.000 Volts y 50 Hz); protección exterior de las vías con muros o vidrios blindados a ambos lados; señalamiento y comunicaciones sofisticadas con las formaciones en marcha; estaciones intermedias hoy inexistentes; enormes costos de mantenimiento y varios etcéteras.
Ahora mismo, usted anunció el tren bala Buenos Aires-Mar del Plata, a un costo de 600 millones de dólares para que viajen 300 personas en poco más de dos horas, a 250 kilómetros por hora. Yo me pregunto: ¿no sería más razonable y barato estimular la aeronavegación, hoy en tal estado terminal que apenas hay uno o dos vuelos diarios a Mar del Plata, cuando hace años había decenas?
Respetuosamente, Señora, pienso que está mal asesorada. Y es que en su Secretaría de Transporte sigue como titular el señor Ricardo Jaime, que en mi opinión y la de millones de argentinos (estoy convencido de ello, porque los veo padecer) es el más inepto funcionario de la gestión de su marido y de la suya. A la vista está su obra: el colapso ya inaguantable de la aviación comercial; los absurdos subsidios a los pésimos servicios ferroviarios y el deficiente sistema vial que hace que este país todavía no tenga autopistas transversales.
Tanto o más que la crisis energética, hoy el transporte es el mayor freno al desarrollo de la Argentina. Es imposible una política seria de industrialización, pleno empleo e inclusión social en un país desconectado como el nuestro. Es imposible combatir la pobreza y la indigencia que persisten, cuando provincias enteras han sido y son privadas de ferrocarriles y líneas aéreas, y sus caminos son deplorables.
La aeronavegación comercial en Brasil, México, Colombia o Venezuela está a cargo de docenas de aerolíneas que cubren extensos territorios. En cambio nosotros tenemos provincias que tuvieron seis o siete vuelos diarios y ahora sólo uno, o ninguno. Y no basta la condena a Aerolíneas Argentinas, que al fin y al cabo es una empresa privada, extranjera, que bien o mal ha invertido aquí y quiere ganar dinero, lo cual está perfecto. El problema no es esa compañía, sino el descontrol de una gestión oficial ineficiente y dañina.
Entonces, ¿no tenemos el derecho –y como intelectuales, la obligación–- de preocuparnos ante la posibilidad de que los trenes bala sean igualmente descontrolados, además de caros? ¿Es desmesurado pensar en todo lo bueno que se podría hacer en materia ferroviaria con los miles de millones de dólares que costarán los bala? Decir todo esto no es tratar “los temas con ligereza”, Señora, ni es resistencia a los cambios. Sé que usted me lee, y entonces sabe que no formo en las filas, precisamente, de lo que usted bien llamó “el pensamiento conservador”. Y si cabe una confesión cívica, yo la voté a usted porque desde 2003 nos gobierna una administración por lo menos contradictoria, y no, como fueron hasta entonces, gobiernos monocolores en su inoperancia, cretinismo, corrupción o todo eso junto.
Muchos la votamos esperando que usted continúe lo mejor de la gestión de su marido (Educación, Cultura, Defensa, Derechos Humanos, Cancillería, Corte Suprema de Justicia) y que ratifique –como ha hecho– el avance de los juicios a los genocidas. Pero también la votamos con la esperanza de que su gobierno termine con la corrupción; los organismos de control que controlan mal o nada; el clientelismo y la política como negocio y mil asuntos más, como la discriminación gremial a la CTA.
Es perfectamente posible, bueno y cívico hacer esta distinción, y no, como hace la miope oposición que hoy tenemos, ver todo en blanco y negro, o peor, sólo lo negro (aunque desde luego existe y mucho).
Para terminar, con absoluta honestidad y sin ironía alguna, le confieso que no sé si esto que escribo tiene el rigor intelectual que usted demanda, pero sí le aseguro –con el mayor de los respetos– que usted en este asunto está equivocada. Y es mi opinión que la están asesorando mal quienes acaso tienen, como sospechan muchos argentinos, intereses poco transparentes.
Acepte, por favor, mi saludo más respetuoso.
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jueves, mayo 01, 2008
Cacerola de teflón
No sé si con el 100%, pero podría decirse que concuerdo en aproximadamente un 90% con las cosas que canta Copani en esta canción.
¿La letra?
Ignacio Copani - "Cacerola de teflón"
No te oí… En los días del silencio atronador.
No te oí junto a las madres del dolor,
no sonaste ni de lejos por los chicos, por los viejos… olvidados.
No te oí… Puede ser que ya no estoy oyendo bien,
pero al borde de las rutas de Neuquén,
no te oí mientras mataban por la espalda a mi maestro.
Y entre nuestros cantos desaparecidos
yo jamás oí el sonido de tu tapa resistente,
que resiste comprender que hay tanta gente
que en sus pobres recipientes solo guarda una ilusión.
Cacerola de teflón, volvé al estante,
que la calle es de las ollas militantes…
Con valiente aroma de olla popular.
Cacerola de teflón, a los bazares,
o a sonar con los tambores militares…
Como tantas veces te escuché sonar.
No te oí… Cuando el ruido de las fábricas paró,
cuando abril su mar de lágrimas llenó.
No te oí con los parientes del diciembre adolescente… asfixiado
No te oí… Puede ser que mis orejas oigan mal,
pero nunca te he sentido en la rural,
reclamar por el jornal de los peones yerbateros,
por la rentabilidad de los obreros,
por el tiempo venidero, por que venga para todos.
No te oí ni te oiré porque no hay modo
De juntar tu avaro codo con mi abierto corazón.
Cacerola de teflón, volvé al estante…
De los muebles de las casas elegantes
Que las cocineras te van a extrañar.
Cacerola de teflón, a los bazares
O a sonar en los conciertos liberales
Como tantas veces te escuché sonar.
No te oí … En el puente de Kosteki y Santillán
No te oí por el ingenio en Tucumán
No te oí en los desalojos, ni en los barrios inundados … de este lado.
No te oi… En la esquina de Rosario que estalló
cuando el angel de la bici se cayó…
Y sus ángeles pequeños se quedaron sin comida.
Y jamás te oí en la vida repicar desde acá abajo
por un joven sin trabajo, a la deriva.
Debe ser que desde arriba, desde los pisos más altos
no se ve nunca el espanto y las heridas.
Cacerola de teflón, volvé al estante…
Yo me quedo en una marcha de estudiantes
donde vos nunca supiste resonar.
Cacerola de teflón, a los bazares
O a llenarte de los más ricos manjares
Que en la calle no se suelen encontrar.
Cacerola de teflón andá a c…ocinar
martes, abril 15, 2008
El campo, los medios y la mar en coche
Hace poco salió un informe de la Facultad de Ciencias Sociales de la UBA a raíz del reciente enfrentamiento entre el campo y el gobierno. Dicho informe fue levantado por el medio oficialmente opositor por excelencia "Noticias" (¿se acuerdan cuando era un medio más objetivo?), diciendo que el informe "refleja el sentimiento brutal del oficialismo sobre los medios". El informe está bastante bueno, y hasta se podría decir, desde el punto de vista del mismo, lo contrario de lo que dice el medio de Fontevecchia, que refleja el sentimiento brutal de algunos medios sobre el gobierno.
Da para leerlo, más allá de algunas loas exageradas al medio oficialmente oficialista por excelencia, Página/12.
Es largo, pero tómense su tiempo, que vale la pena leer una opinión diferenciada de la mayoría. Aparte constituye un aporte interesante sobre los análisis acerca de cómo los medios también construyen sentido, sean opositores u oficialistas.
El informe está acá.
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miércoles, marzo 26, 2008
Todo tan raro
Los dueños de grandes porciones de campo que piensan siempre en los beneficios que les otorgan las ventas al extranjero anuncian un paro autocalificado casi como patriótico. Luego de años de quejarse de los cortes y piquetes en rutas, salen a cortar rutas. Como contrapartida, Moyano, que sabe (y mucho) de cortes de caminos, sale a impedir que dicho corte sea realizado, queriendo asegurar la libre circulación. Claro, la cúpula del gobierno pasó "a saludar" a dicho señor en su última fiesta. Así que Moyano guarda sus dólares acumulados para salir a protestar contra los ricos. Mientras, el gobierno, famoso por sus políticas pro derechos humanos, decide no participar en ninguno de los actos conmemorativos del golpe que dio inicio a la más sangrienta dictadura. Amparándose en el libre derecho a huelga, los del campo (con la ayuda de algunos empleados que suelen cobrar en negro, además de mal pagos) revisan los camiones de carga que pasan por las zonas de corte, dictaminando quiénes pueden pasar y quiénes no. Poco después, una presidenta, cuyo cargo supuestamente sirve para aunar al pueblo y mantenerlo unido, sale a declarar que es "un piquete de ricos". La gente sale a apoyar a los trabajadores del campo, realizando cacerolazos que recuerdan aquellos de hace seis años cuando gritaban para que se vayan todos aquellos a quienes después volvieron a votar. (De paso, vean en este video la "democrática" opinión de la primera señora que habla frente al micrófono) ¿Y qué pasó entonces? El gobierno llama a otro amigo de correrías, D´elía. Este señor, famoso por participar de marchas a raudales, se pone a evitar que una marcha siga. Al día siguiente, la Sociedad Rural, siempre interesada por el pueblo argentino, llama a que se amiguen las partes en conflicto.
Si todo ésto no pasara en serio, podría ser un argumento de alguna película surrealista.
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jueves, diciembre 20, 2007
Va a estar linda la cultura
Cualquiera con dos dedos de frente sabe que la cultura no figura entre los principales temas de agenda del gobierno del Sr. Evasor.
De un tiempo a esta parte, la ciudad de Buenos Aires se ha caracterizado por tener una abierta y variada oferta cultural en diversos ámbitos. De Lopérfido y cia. se pueden criticar muchas cosas, pero no voy a negar que hicieron bastante en el ámbito cultural (¿recuerdan que buena era la FM de Radio Nacional en tiempos aliancistas?). Lo mismo con Ibarra y con el vicejefe Telerman.
Pero ahora, nubes oscuras amenazan dicha continuidad. Esta carta que envío a continuación es una muestra de lo que se viene. No sé que seguirá: cancelaciones masivas, reacomodamiento para colocar en puestos estratégicos a gente acomodada (valga la redundancia), tercerizaciones, etc. pueden ser sólo algunas de las cosas que pueden llegar a pasar en la reina del plata.
Les dejo la carta de la gente del Festival Internacional de Teatro...
Buenos Aires, 12 de diciembre de 2007
A la Comunidad Teatral, a los Artistas e Invitados Internacionales, a los colaboradores de estos 10 años del Festival Internacional de Buenos Aires, a las Instituciones, Agregadurías Culturales, Embajadas, a los medios de prensa, al público en general:
Mi decisión de abandonar la dirección del Festival Internacional de Buenos Aires -tras completar la VI Edición del mismo- estaba tomada.
De esto pueden dar fe mis colaboradores. Lo que también creía es que el Festival se merecía una transición hacia nuevas direcciones -y decisiones- que tomasen en cuenta la experiencia transitada. No es necesario aclarar aquí los niveles de excelencia y eficacia que este Festival supo demostrar.
Pero ni en la más oscura de mis pesadillas podía yo imaginar que la política del nuevo Ministro de Cultura (que responde clara y penosamente) a la del nuevo Jefe de Gobierno de la Ciudad iba a obligarnos a desalojar las oficinas en menos de 48 horas, previa decisión de desarmar todos los equipos de trabajo que -tras estos 10 años- se constituyeron como ejes principales para la realización del Festival.
No se trata aquí de defender cargos, sino de dejar en claro que esta actitud de inusitada violencia, es la que marca la política a seguir: aquella que intenta anular, echar por tierra, reducir a cero lo que se supo construir de buena manera y con indiscutible éxito hasta el presente.
En el momento en que usted esté leyendo este mail las oficinas del Festival estarán vacías por orden de las nuevas autoridades.
Parece que el lema "todo lo hecho bajo el gobierno anterior debe ser desarmado" sigue gozando de buena salud en el Macrismo.
La violencia a las que nos vimos sometidos (no me extenderé aquí sobre los modos y los dichos en los que fuimos desalojados en menos de 48 horas) llevan a pensar que la pluralidad de criterios, el disenso y los valores democráticos -tan altamente defendidos en las campañas electorales del Pro así como en las primeras horas de mandato- se ven totalmente anulados a la luz de estas actitudes.
A todos los empleados de planta del Festival se les ha pedido que abandonen y vacien las oficinas para reincorporarse en sus funciones el 15 de enero en tareas y lugares a designar. Y esta es la decisión que echa por tierra el trabajo de 10 años, el esfuerzo conseguido por todo el equipo, el orgullo de armar un festival con dedicación y trabajo, con pasión y con una enorme, profunda mística.
Mediante esta carta presento mi renuncia indeclinable a la dirección del Festival Internacional de Buenos Aires pero -antes de hacerlo- me pareció pertinente advertir a la comunidad teatral, a los medios, al público, a los invitados internacionales y a todos los que demuestran un interés en la cultura que estamos frente a la peor de las políticas, a la peor manera de entender la cultura, a la peor muestra de poder.
Y no quiero ser cómplice de este maltrato, por eso lo denuncio.
Este hecho de atropello no hace más que reforzar el viejo pensamiento binario de "unos contra otros" para demostrar lo que ya con creces sabemos puede derivar de este pensamiento.
Gracias por acompañarme en estos 10 años.
Estoy segura de que nos encontraremos en mejores y más luminosas condiciones.
Pero de algo también estoy segura: nos merecíamos otro final.
Y es la historia lamentablemente de este país.
Otra vez, gracias.
Graciela Casabé
DNI 12.976.689
gcasabe@gmail.com
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martes, septiembre 18, 2007
martes, septiembre 11, 2007
Un día como hoy
11 de septiembre. Dia de conmemoraciones de muchas cosas, para todos los gustos.
Veamos un poquito que pasó en diversos "onces de septiembre"...
- Escuelita a la europea: Por un lado tenemos el día del maestro. Día en el que se conmemora la figura de uno de los próceres mas contradictorios y polémicos del país: Domingo Faustino Sarmiento. Se dice que en su infancia fue un alumno aplicado que iba a la escuela incluso cuando llovía. Arturo Jauretche ironizó sobre este hecho, teniendo en cuenta que San Juan no es precisamente el lugar con mayor cantidad de precipitaciones del país. Fundó diarios, fue perseguido, y su gobierno formó parte de las "tres presidencias históricas" del país.
También fue un abierto defensor de la educación, por eso es que hoy es el Día del Maestro, claro.
Por otro lado, tenía un feo tinte separatista en lo que hace al aspecto de la integración cultural. Desde aquel "civilización y barbarie" que utilizaba para comparar la civilizada ciudad y la bárbara vida de gauchos e indios, ha pasado mucha agua por el río. Su idea de "importar" maestras apuntaba mas a una imposición de un modelo educativo que a amalgamar modelos.
Ironías del destino, debido a problemas de salud tuvo que exiliarse a Paraguay, donde falleció. Durante la guerra de la triple alianza había hablado de ese "pueblo inferior" donde pasaría sus últimos días.
- El día que no hubo aviones: El atentado a las torres gemelas del World Trade Center marcó el ingreso de lleno al Siglo XXI. También se derribó un avión que se sospecha que se dirigía a la Casa Blanca, y según dice el gobierno norteamericano, lo que se estrelló contra el pentágono también era un avión de pasajeros.
Algunos hablan de autoatentado, otros de negligencia o de "dejar hacer" al estilo Pearl Harbor.
Después, cuentos conocidos: Bombardeo en Afganistán; invasión a Irak usando excusas como la existencia de armas de destrucción masiva o la dictadura de Saddam (la misma que ellos ayudaron a fortalecer en los ´80 durante el enfrentamiento con Irán); torturas a prisioneros, y varias cosas lindas más.
- Llega el dictador: Hablando de apoyo a dictaduras, uno de los casos más explícitos fue el que aconteció en 1973 en Chile. El gobierno democráticamente electo de Allende estaba haciendo grandes esfuerzos frente a los embates que se venían por parte de aquellos a quienes les interesa el país cuando éste beneficia a sus bolsillos. Kissinger vociferaba que no podía permitir que un país caiga en el comunismo por culpa de la irresponsabilidad de su pueblo. La CIA se relamía. Pinochet afilaba su serrucho. El 11 de septiembre, Allende fue derrocado. Esa misma noche, luego de jurar que no lograrían sacarlo vivo de Moneda, falleció. Lo que vino después fue un proceso que terminó dividiendo profundamente a la sociedad chilena. Mas allá de las muertes y desapariciones, es ahí donde mas se dejan oir las secuelas.
- Motivos para festejar: Entre tanta polémica e historia, también hay lindos festejos en esta fecha. Hoy 11 de septiembre, mis viejos cumplen 37 años de casados. Han estado juntos en las malas y en las buenas, bancándose y ayudándose, bancándome a mí y a mi hermana, y siguen juntos. Dos grossos. ¡¡Feliz aniversario papis!!
lunes, junio 04, 2007
Elecciones aporteñadas
Elecciones en Buenos Aires. Siguiendo la línea que indicaban las encuestras previas, el empresario Macri salió favorecido, aunque con un porcentaje mayor al que se sospechaba. Aún no está nada cantado, falta el ballotage. Si gana, que no olvide que el Gobierno de la Ciudad no lo debe manejar como sus empresas y no olvidar que a las niñas de la villa no sólo hay que acercárseles para dar inicio a campañas. Y atenti que volverían Manliba y otras cosas tan bonitas que tan bellos recuerdos nos traen. Aunque bueno, ahora seguro que es probable que el transito gire en torno al meridiano correspondiente al plano ciudadano incluido como indicador de una guía básica común (que levante la mano el que entendió que quiso decir ese afiche).
Por otra parte, el vicejefe de gobierno Telerman, luego de varias fotos en las que no aparecía junto a Carrió, recién se dejó fotografiar en los últimos tiempos junto a ella. Aunque de poco le sirvió para obtener legalmente el puesto que ahora ocupa en la teoría.
Filmus, por su parte, fue el candidato del kircherismo, con todo lo bueno y lo malo que ello implica. Curioso es que la lista mas oficial no haya sido la más votada, ni siquiera entre sus votantes. El segundo puesto lo ocupó la lista encabezada por Aníbal Ibarra.
Bien por él.
No me alegro por Macri, no es una persona que cuente con mi aprecio.
Pero me alegro por Ibarra. Gran reconocimiento de los habitantes de la ciudad.
Y que todos los que siguen prendiendo bengalas y negando que la bengala/candela no tuvo nada que no me rompan las pelotas.
Si viviese en Capital lo hubiera votado creo... No sé si incluyendo a Filmus o cortando boletas, pero a él lo metía en la boleta.
martes, abril 03, 2007
Nuestro Vietnam

2 de abril. Hace 25 años el país se embarcaba en una gesta que aún hoy, a un cuarto de siglo, sigue causando dolor y bronca en la población.
En ese entonces dirigía los destinos del país la ilegítima junta militar, con Galtieri al mando en esos días.
El descontento crecía, y este ex-presidente de facto dio un manotazo de ahogado. Qué mejor idea para levantar los ánimos y conseguir apoyo popular que idear una avanzada militar en esas islas del sur, cuya soberanía se venía reclamando hacía largo tiempo.
Y entonces sobrevino la guerra. El conflicto bélico duró poco, alrededor de dos meses y medio. Pero las secuelas duraron mucho más.
Con la convicción firme de defender el honor y la patria, fueron al sur muchos jóvenes. Chicos con poca o nula preparación militar (en la "colimba" lo que menos había, era preparación militar), desabrigados y con hambre, enfrentándose a un poderoso enemigo. Inglaterra contaba con el apoyo de Estados Unidos y de Chile, ya que este otro gobierno de facto creía que un apoyo a la gesta le daría una mejor posición en la disputa con nuestro país en lo que respecta al canal del Beagle.
Lo que no tenían de preparación para la absurda guerra (¿hay alguna guerra que no lo sea?) lo tuvieron de coraje. Sin embargo, a su regreso, fueron olvidados, ninguneados, marginados.
Este posteo de hoy va para esos chicos. Para los que volvieron sin gloria, para los que jamás volvieron.
Y nuevamente, como hace un par de días, un solo grito...
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Etiquetas: debates, opinión, todo es historia
viernes, julio 28, 2006
Naftalina judicial
Una jueza niega el aborto a una joven discapacitada mental que fue violada.
Parece que algunos no se dan cuenta que vivimos en el Siglo XXI y quieren seguir aplicando teorías que huelen a viejo, a muy viejo.
miércoles, julio 19, 2006
Basta!!
Salió un artículo en el Página/12 de ayer, escrito por el premio Nóbel Perez Esquivel, relacionado con la escalada bélica que se está viviendo en Medio Oriente, y quería compartirlo aquí.
¡Basta!
Por Adolfo Perez Esquivel
Siempre he apoyado al pueblo judío; un pueblo que sufrió el Holocausto, la diáspora, persecuciones, torturas y muerte, pero que tuvo dignidad, resistió a la opresión y luchó por sus valores religiosos y culturales.
He señalado en forma reiterada, y sumado mi voz a muchas otras en el mundo, que el pueblo de Israel tiene derecho a su existencia; pero que también tiene los mismos derechos el pueblo palestino, hoy oprimido y masacrado por el Estado de Israel.
Es doloroso tener que señalar los comportamientos aberrantes que el Estado de Israel viene cometiendo contra el pueblo palestino, atacando, oprimiendo y masacrando a la población, mujeres, niños, jóvenes son víctimas de esas atrocidades que debemos denunciar y reclamar ¡basta!
Se derribó el Muro de Berlín, pero se alzaron otros muros como el que Israel levantó para dividir al pueblo palestino. Creyendo que eso les da más seguridad, generan mayor enfrentamiento, dolor y división.
Pero los muros más difíciles de derribar son los que existen en la mente y el corazón, los muros de la intolerancia y el odio. Los ataques, la destrucción y muerte en Gaza y Líbano, han llevado al Estado de Israel a transformarse en un Estado terrorista, utilizando las torturas y los ataques a la población civil. ¿Hasta cuándo continuará esa política del terror?
Sabemos que no todo el pueblo de Israel está de acuerdo con la política llevada adelante por el gobierno israelí, apoyado por los Estados Unidos y el silencio de los gobiernos europeos, cómplices del horror desatado en Medio Oriente. Están aquellos, dentro de Israel y de Palestina, que desean el diálogo, la resolución del conflicto y el respeto a la existencia de los dos pueblos. Eso es posible si existe la voluntad política y de los pueblos en lograrlo, con el apoyo de la comunidad internacional.
Lamentablemente, las Naciones Unidas han perdido presencia para poder aportar a la solución del enfrentamiento, situación que pone en serio riesgo la paz mundial. La ONU fue avasallada por las grandes potencias y solo la usan cuando responde a sus intereses. Es necesaria una reforma profunda para democratizar sus estructuras y hacerlas más operativas en bien de los pueblos.
Es cierto que hay ataques y hechos de violencia desatados por sectores del pueblo palestino que reclaman sus derechos. No es a través de la violencia, que genera más violencia entre las partes, como se resolverá el conflicto. El Mahatma Gandhi decía que si se aplica el “ojo por ojo, terminaremos todos ciegos”. Los gobernantes del Estado de Israel se están quedando ciegos y arrastrando al pueblo al abismo.
Es necesario que la comunidad internacional reaccione y detenga la locura de los gobiernos, antes que sea tarde. Pero más necesario es que los israelíes y los palestinos reaccionen y comprendan que no pueden seguir matándose. Los responsables de la barbarie tienen que parar la locura en que se encuentran, sin salida alguna. Deben hacerlo en bien de los pueblos y la humanidad.
martes, marzo 07, 2006
Muy bien 10 felicitado
Felicitaciones.
Le han abierto la puerta grande a las fuerzas conservadoras en la Ciudad de Buenos Aires.
En medio de una vorágine de nervios por parte de las ídem implicadas, la Sala Juzgadora decidió que Ibarra sea destituido de su cargo de Jefe de Gobierno.
Sí, es probable que Ibarra tenga su cuota de responsabilidad en la tragedia de Cromañón... pero es difícil asegurar que es la cabeza principal en la cadena de responsabilidades, las cuales implican desde los inspectores hasta aquel que prendió la bengala (díganle candela, está bien... no es hora de tecnicismos tan específicos) en un lugar cerrado y que rebalsaba de gente.
Es probable que más de uno que haya votado a favor de la destitución, lo haya hecho convencido de dicha responsabilidad de parte de Ibarra. Pero muchos deben haber aprovechado un cuarto de hora disponible para su carrera hacia un mayor reconocimiento político.
Felicitaciones a todos aquellos que propiciaron la tragedia:
Los felicito a los inspectores, que por desidia y/o corrupción (o mas seguramente una mezcla de ambas) permitieron que lugares como Cormañón funcionasen.
Los felicito a los Chabanes, que cierran salidas de emergencia con excusas pueriles como que se hacen para que la gente no se meta de colada.
Los felicito a Callejeros y demás bandas roqueras que festejan el ver todo recinto (por más pequeño que sea) convertido en un bengalódromo.
Mis felicitaciones también para el público roquero que cree que debe ser él el motor de la fiesta en un grado mayor que el de la banda.
Felicitaciones a los Macri y demás "PRO" de derecha. Con esto se ven beneficiados en una futura elección, para poder hacer de Buenos Aires una ciudad mas limpia, seria, segura, respetuosa a la autoridad y bien "PRO", sin prostitutas o piqueteros que empañen la imagen de la ciudad.
Felicitaciones al dualismo de los padres de las víctimas. En algunos aspectos, sus reclamos son comprensibles. No hay nada más amargo que la negligencia de muchos se lleven a un ser querido, y en esas ocasiones, el dolor precisa una válvula de escape. En este caso, la válvula fue Ibarra. Pero el dualismo a través del cual viajó los hizo tanto acercarse al macrismo como a festejar la resolución junto a piqueteros y grupos de izquierda.
Felicitaciones a todos aquellos que cantan que a los pibes no los mató la bengala, sino la corrupción. Como si la tragedia hubiese sido a causa de un incendio espontáneo.
Felicitaciones a todos aquellos que aún hoy siguen defendiendo las bengalas, diciendo que "es algo común" y que así debe ser y blablabla. Gracias, me encanta su profundo respeto al prójimo.
Felicitaciones a nosotros, el público, que hemos asistido a muchos Cementos y otros lugares con condiciones de seguridad preocupantes, pero nunca nos importó.
Y por sobre todo, felicitaciones a todo el pueblo argentino, y hasta diría mundial, que sólo ponemos el grito en el cielo cuando nos tocan a nuestros seres queridos o a nuestras cosas y que sólo en esas ocasiones salimos a clamar por la justicia y la verdad.
jueves, enero 27, 2005
Nota en P/12 sobre Cromagnon
En el Página/12 del día de ayer, salió una nota de contratapa acerca de lo sucedido en Cromagnon y las consecuencias que acarrea para el rock lo que ahora sucede.
Ahora que recuerdo estuve en el recital de A.N.I.M.A.L mencionado... lo escuché, no lo ví porque estaba afuera de la carpa debido a que había mucha gente. Pero creo recordar que fue así lo que dijo Gimenez.
El link directo al artículo es el siguiente: Aquí
¿Y ahora qué pasa, eh?
Por Eduardo Fabregat.
La frase abría La naranja mecánica de Anthony Burgess, y fue utilizada como caballito de batalla a comienzos de los ’80 por Los Violadores, una banda revulsiva surgida de las entrañas de una ciudad paranoica. La frase, también, condensa el sentimiento que comienza a campear en el ambiente rockero argentino tras la tragedia de República Cromañón. Un interrogante muy grande, aun para un medio acostumbrado a preguntarse por su supervivencia cada diez minutos. Una pregunta que se hacen todos, pero que les ocupa la cabeza en especial a los músicos que no suenan en la radio, que están muy lejos de Obras, que apenas si trascienden al grupo de amigos: ¿Y ahora qué pasa, eh?
La tragedia que se llevó la vida de 191 personas desató una ultraconciencia por las lamentables condiciones en que actúan los grupos de rock. Es una iniciativa saludable, pero llega contaminada por el carácter espasmódico de los sucesos argentinos: de pronto, la única agenda es colgar de los talones a Omar Chabán, interpelar a Aníbal Ibarra y exigir a todos los locales que cumplan una larga serie de requisitos antes ignorados de forma olímpica. Para calmar la exigencia popular de que “se haga algo”, los hipercontroles se llevan a cabo con la sutileza del elefante en un bazar, sin detenerse a contemplar otras consecuencias y sin sopesar aquello que debe modificarse por vías muy diferentes al inspector ignífugo.
Dicho de manera brutal: cerrar todo lo que no cumpla con las nuevas normas de hierro condena al rock de base a la extinción. Las bandas no aparecen de la nada en el ranking radial, ni son tocadas por la varita mágica de un productor, ni se consagran en Operación Triunfo. Los grandes nombres del rock argentino fueron alguna vez muy pequeños, y forjaron su leyenda en escenarios mínimos, en sótanos, en reductos blindados a los salvajismos sociales y políticos que se verificaban afuera. Tocaban y tocaban, y era la única manera de exponerse. Lo sigue siendo: la industria discográfica local sufre un 55% de piratería, y ni siquiera los artistas conocidos pueden confiar en parar la olla vendiendo discos. ¿Y cómo grabar un disco sin rodaje de escenario, sin público que corra el boca a boca, sin mostrar las canciones más allá de la sala de ensayo?
Sumo y Soda Stereo, por dar dos ejemplos, se asomaron a los libros de historia en el mínimo tablado de un lugar llamado Café Einstein, regentado por un tipo llamado Omar Chabán. El Einstein no tenía los matafuegos en regla ni había salidas de emergencia... pero el público no encendía bengalas ni llevaba banderas. Alcanzaba con las canciones, alcanzaba con la labor de los músicos, los únicos protagonistas de “la fiesta”. Algo sucedió en los ’90 para que el público comenzara a creer seriamente que no alcanzaba con asistir al show, que además debía intervenir. Adoptando las costumbres del fútbol, queriendo agregar color y una mal entendida pasión, el público se transformó en hinchada, y la hinchada colgó sus banderas y quiso hacerse notar con sus fueguitos. Como continuación lógica, cuando algunos hinchas se colgaron la guitarra no tuvieron dudas en alentar la cultura del aguante, la distorsión de tratar de destacarse no por la música que eran capaces de crear, sino por la cantidad de banderas, bengalas y cánticos que podían arrastrar. Alguien dictaminó que el rock era eso, un buen número de personas se lo creyó, y otra parte ya no pudo hacer nada por evitarlo. Nadie, siquiera, se planteó la contradicción de gritar “el que no salta es un militar” enarbolando un artefacto de fabricación militar. Entonces sí, los lugares como el Einstein o Cemento se volvieron una bomba de tiempo.
El rock no es peligroso, algunas costumbres sí. En 1997, en un show de A.N.I.M.A.L. realizado en una carpa de Buenos Aires no duerme, alguien encendió una bengala, y el cantante y guitarrista Andrés Giménez paró todo y le exigió que saliera del lugar. Como dijo en el Suplemento No Germán Daffunchio, ex Sumo y actual integrante de Las Pelotas, “lo que más odio de toda esta historia es que la clase política quiera sacarle rédito, que la derecha vea su oportunidad de destruir el rock, de reprimir otra vez, de volver a la vieja historia, cuando en realidad la gente del mundo del espectáculo es la que puede dar algo de esperanza o de entretenimiento”.
El circuito under es el hábitat natural de cientos de bandas que no tienen por qué cargar con las consecuencias de un sector de público irracional, y las fallas del Estado para asegurar el bienestar de los ciudadanos. En ese hábitat hay infinidad de músicos que jamás permitirían que la hinchada les copara la parada, y cuyas canciones son lo suficientemente inspiradas como para no necesitar pirotecnia de ninguna clase. Los factores que llevaron a la tragedia de Cromañón no van a desaparecer, ni arreglarse mágicamente por poner en las calles a un comando de clausura permanente. La seguridad debe estar en la agenda, pero alguien tiene que plantearse también qué pasa con todos esos pibes que crean, que sudan la gota gorda, que ponen la vida en mostrar sus canciones y hoy apagan los equipos, se miran entre ellos y citan a Burgess y esa banda surgida de los sótanos de una ciudad tan paranoica como la Buenos Aires de hoy.
¿Y ahora qué pasa, eh?